Mostrando entradas con la etiqueta Comidas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comidas. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de septiembre de 2015

¿De qué están hechos? 10 alimentos que te sorprenderán

Hoy en día comer sano es una tarea casi imposible, a no ser que tengas la cartera llena. Probablemente comas estos alimentos de vez en cuando, pero cuando leas de qué están hechos no volverás a probarlos.

1. Quesos de untar.

Los quesos de untar no tienen buena fama para adelgazar en una dieta equilibrada y saludable, y es que, evidentemente, si se quiere consumir queso es mejor que esté curado para aportar nutrientes a nuestro organismo. A pesar de eso, este tipo de cremas se suelen usar para las tostadas o bocadillos. Pero, ¿sabemos realmente lo que estamos comiendo?

El principal problema de estos quesos es que son una bomba calórica para el cuerpo, además de no ser apropiado para el colesterol ni la hipertensión por las grandes cantidades de sal que contienen. Están hechos a base de lácteos fermentados a los que se les añade leche, nata y una serie de aditivos y sal. A los que son de sabor es se les añaden potenciadores de sabor. Lo mejor es que, si se van a consumir, lo hagamos de los que son bajos en sal o light.

2. Salchichas.

Por mucho que las vendan como carne de pavo o de vacuno, lo cierto es que la mezcla que tienen es muy asquerosa. Su elaboración se realiza con restos de animales, desde el cerdo a la gallina, pero las partes del cuerpo que se utilizan no son las que pensamos. En realidad, pueden añadir el estómago y el hocico del cerdo, además del labio e hígado de la vaca, o el bazo del cordero. La carne que contienen es muy baja, por lo que el resto de su composición son restos y recortes del cerdo, como de su hocico o de su hígado.

También necesitan de una gran cantidad de potenciadores de sabor, colorantes y mucha sal. Su textura cremosa es fruto del agua fluorada, a lo que se le tiene que añadir almidón, jarabe de maíz, colorante rojo (que explicamos en la siguiente página de qué está hecho), sodio y polifosfatos. En definitiva, mejor no comerlas.

3. Paté.

Los conocidos foie gras que se venden en los supermercados son consumidos como complemento de muchas comidas o como base de un sándwich, por ejemplo. Los hay de todas las marcas, variedades y sabores, pero solo sabemos que la mayoría están hechos a base de hígado de pato. Con lo caro que resulta el pato y el hígado de cualquier animal, es difícil creerse que los ingredientes principales sean estos.

Lo primero que hay que saber es diferenciar entre los que son patés y los que son foie gras. El primero está conseguido de una mezcla de las vísceras de animales, como la vaca, el cerdo o el pollo, añadiendo harina, especias, leche y aditivos para su conservación. Tan solo lleva un poco de hígado, para darle el suficiente sabor.

Sin embargo, el foie gras, que es mucho más caro que el paté, está hecho íntegramente de hígado de pato, oca o ganso, aunque el proceso para conseguirlo no es muy agradable. Se les alimenta excesivamente, hasta que engordan de forma abusiva, para que tengan un hígado mucho más graso de lo habitual.

El consumo de ambos productos debe hacerse con cautela y nunca en exceso, ya que ambos son muy calóricos y no resultan saludables si se consumen frecuentemente.

4. Patatas Pringles.


Las Pringles se elaboran con menos de un 50% de patata, de polvo de arroz, trigo, maíz y copos de patata, además de añadirles aditivos como el E-471 y saborizantes como maltodextrina. Este polvo, que se mezcla con agua, luego se comprime para formar una banda continua y muy fina de un metro de ancho. La masa se corta entonces en trozos ovalados, que luego introducen en un molde curvo que se fríe en aceite hirviendo durante once segundos. Al retirarlo, un ventilador se encarga de quitar el exceso de aceite y, finalmente, las Pringles pasan por un doble chorro de polvo de sal aromatizada.

NO ES MÁS QUE CÁNCER EN CONSERVA.

Casi ninguno de nosotros puede resistirse a los aperitivos salados; su sabor ahumado y especiado suele ser delicioso, su textura crujiente y fundente los hace irresistibles en el paladar y, una vez abierto el paquete, se necesita una voluntad férrea para no comérselo entero (como decía el slogan publicitario de Pringles, “cuando haces pop, ya no hay stop”).

Por si fuera poco, su sal nos hace salivar y activa la sensación de apetito en el estómago; y, al transformarse casi de inmediato en glucosa, estos aperitivos disparan nuestros niveles de azúcar en sangre, proporcionando al cerebro oleadas de placer.

Por desgracia, estos breves momentos de bienestar van asociados a una desagradable sensación de saciedad, pero sin dejar realmente de tener hambre, y las consecuencias a largo plazo son nefastas para la salud.

De hecho, la patata y la harina, al freírse en aceite hirviendo, dan lugar a multitud de compuestos tóxicos, algunos de ellos potencialmente cancerígenos.

El ingrediente más peligroso de las patatas fritas y de este tipo de aperitivos no es, por tanto, un aditivo, sino un compuesto que se forma durante la cocción: la acrilamida.

La acrilamida es un compuesto químico neurotóxico que aparece durante la cocción de las féculas a altas temperaturas. Afecta a la fertilidad masculina y provoca malformaciones congénitas.

Se trata de una molécula resultante del proceso denominado “glicación”.

Un estudio financiado por la Unión Europea ha demostrado que existe una relación proporcional entre una tasa elevada de acrilamida en sangre y el desarrollo del cáncer de mama. Los autores subrayan, en todo caso, que su estudio no prueba la existencia de una relación directa entre la acrilamida presente en los alimentos y el cáncer, si bien aluden a dicha posibilidad, que debería confirmarse mediante estudios más exhaustivos.

¿Quieres una? Haz "POP" y ya no habrá STOP!.

5. Palitos de cangrejo.



Son muy utilizados en las ensaladas para darles sabor y hacerlas más ricas. Su consumo está extendido por todo el mundo, pero si te gustan muchísimo mejor que no sigas leyendo…

Resulta que lo venden como palitos de cangrejo, porque su sabor recuerda al del crustáceo, pero de cangrejo tiene muy poco, por no decir nada. Su composición se llama surimi, una sustancia que descubrieron los japoneses hace muchos años y que ahora es tan popular en tantos puntos del planeta. Pero, ¿de qué está hecho?

Se obtiene de un picadillo de músculo de carne de pescado blanco, que se hace gracias al lavado repetido de diversos tipos de productos marinos, como la merluza, la caballa o el bacalao. Se mezclan para retirarles todas las escamas, espinas, piel, vísceras y sangre durante unos minutos y en varias ocasiones, hasta que los enfrían y calientan, sucesivamente, unos 40 minutos. Al terminar, solo queda una pasta blanca a la que se le tiene que añadir los aditivos para su conservación, además de almidón, sal, potenciadores de sabor, azúcar y otros productos que no son nada naturales. Cuando se tiene todo mezclado, solo queda congelarlo y esperar a que se les dé el color rosado característico de encima con colorantes y saborizantes.

En definitiva, a lo que llamamos palitos de cangrejo no es el producto más natural del mundo, ni mucho menos sano, por todos los ingredientes químicos y aditivos que lleva. No se recomienda consumirlos más de un par de veces al mes y tampoco que sea una comida habitual para los niños.

6. Gulas.

Las tarrinas de gulas frescas o congeladas se han convertido en un rico plato para comer o cenar que se puede acompañar con casi cualquier cosa. Aun así, casi nadie sabe exactamente lo que come, ya que está claro que angula no es porque no está al alcance de los bolsillos de casi nadie.

Al igual que los palitos de cangrejo, están hechas de surimi, el picadillo de pescado blanco mezclado a base de abadejo (similar al bacalao), pero no contienen tantos aditivos como estos. A la mezcla final se le añade una mezcla de aceites vegetales, harina de trigo, soja, clara de huevo, tinta de calamar o de sepia y extractos de almeja. Aunque es un alimento del todo artificial, lo cierto es que es bastante saludable por su gran contenido en proteínas de pescado, dependiendo de la marca que compremos, claro. Tienen un bajo nivel en colesterol y grasa, además de ser muy fáciles de digerir. Eso sí, cuidado con abusar de ello
.

7. Cereales.


8. Palomitas de microondas.
Los perfluoroalquilos - los productos químicos que impiden que la grasa se ​​filtre a través de las envolturas de los alimentos están siendo ingeridos por personas a través de sus alimentos y se presentan en la sangre como contaminantes. Una fuente común de estas sustancias químicas peligrosas son las bolsas de palomitas de maíz de microondas...


El ácido perfluorooctanoico (PFOA) se ha relacionado con infertilidad y una serie de otros problemas de salud. Por ejemplo, estos productos químicos que confunden el género de las personas, pueden alterar el sistema endocrino y afectar sus hormonas sexuales, también han sido vinculados con enfermedad de la tiroides, cáncer, problemas del sistema inmune, y aumento de los niveles de colesterol LDL.


Hacer palomitas de maíz "en casa" es simple, y le permite poner la cantidad de sal y sazón deseado. Le recomiendo el uso de la nutritiva y deliciosa sal Rosa del Himalaya en lugar de sal de mesa procesada. Las palomitas de maíz de microondas típicamente contienen nocivas grasas trans (aunque algunas marcas utilizan el saludable aceite de palma en lugar de aceite de canola o soya).


Si opta por consumir palomitas de maíz (recuerde que no es el alimento más saludable) por lo menos use maíz orgánico y un aceite mucho más saludable como el aceite virgen de coco orgánico y combínelo con mantequilla orgánica de leche de vacas alimentadas con pastura.


9. Agua enbotellada y "funcionales".

El agua normal, pura, es la mejor bebida saludable que pueda consumir, y el agua es necesaria para sobrevivir. Sin embargo, las campañas de marketing engañosas han logrado convertir una parte esencial de su alimentación en un desastre puro... Ahora cada vez vemos más marcas de agua con sabor, agua "cero calorías" y las tan llamadas "mejoradas" o "funcionales" en el mercado.

Evite todos esos productos.

Típicamente, a esas aguas se les agrega endulzantes y colorantes artificiales, mencionados con letras microscópicas a un costado del envase. Estos productos de agua “mejorada” también pueden contener grandes cantidades de azúcar y fructosa, añadiendo a los numerosos problemas de salud causados ​​por el consumo excesivo de fructosa e ingredientes transgénicos (ya que una cantidad desconocida de jarabe de maíz de alta fructosa está hecho de maíz transgénicos). Es evidente que cualquier tipo de agua que no sea agua purificada NO mejorara su salud, y debe evitarse por completo.

Adicionalmente, los productos químicos de plástico pueden filtrarse a las botellas y contaminar el agua, así como los ftalatos y el bisfenol-A (BPA). Además de todo el problemas de basura generado por el plástico, que está causando estragos en el medio ambiente. Su mejor opción es el agua limpia y pura, simplemente instalar un filtro de agua de alta calidad en su grifo, o toda la casa.

10. Manzanas convencionales.
Al igual que las patatas, las manzanas, al no desarrollar resistencia a las plagas, son pulverizadas con pesticidas muy frecuentemente. Consejo:comprar manzanas orgánicas. Si no (y esto lo digo yo), pelar las manzanas o lavarlas y frotarlas mucho antes de hincarles el diente.
Por desgracia, ni visto batas blancas, ni tengo tubos de ensayo en casa con los que analizar los alimentos de los que se habla en este artículo, pero escucho y leo a los expertos en todo lo que tiene que ver con la salud y la alimentación, y hay cosas que no acaban de pasar por el filtro del sentido común de uno. Sea por esto mismo, sea por pura ignorancia, o sea porque el análisis publicado en Prevention se apoya en conclusiones extraídas de análisis científicos, lo cierto es que me siento con el derecho de dudar de estos alimentos, y también de compartir mis dudas.
Todos hemos oído eso de: “los niveles de tal sustancia contenidos por tal producto, se encuentran dentro de los márgenes de lo permitido”; pero al hilo de esto, a muchos nos surgen preguntas como: ¿dónde está el límite de lo permitido y lo no permitido?, ¿hasta qué punto unos niveles permitidos no pueden causar, aplicados al conjunto de los alimentos, efectos nocivos en el organismo?, ¿acaso muchas sustancias en los niveles establecidos son inocentes simplemente porque no se ha podido demostrar lo contrario?, ¿teniendo en cuenta los antecedentes, es posible que lo que hoy se considera como “permitido”, mañana pase a no serlo? Pido perdón por mi ignorancia.

martes, 22 de abril de 2014

España duplica el consumo de sal por persona que aconseja la OMS

El exceso de ingesta del sodio causa 2,3 millones de muertes al año en el mundo.

El 72% del producto llega por alimentos preparados.


Los españoles toman de media 9,8 gramos de sal al día, según el Libro Blanco de la Nutrición de la Federación Española de Nutrición (FEN) que se presentó a primeros de mes. Esta cantidad es prácticamente el doble que los 5 gramos (una cucharada sopera) que recomienda laOrganización Mundial de la Salud (OMS). O, medido por el componente que es de verdad peligroso, 2 gramos de sodio al día. En esto no hay grandes diferencias entre las dietas. Un estudio que se acaba de presentar en el congreso de la Asociación Americana del Corazón calcula que 2,3 millones de personas mueren al año en el mundo por complicaciones relacionadas con la ingesta excesiva del sodio de este compuesto. Y no se trata solo de personas de países ricos.

Esta situación es todo un problema de salud pública. Por una vez, el riesgo no está en la obesidad, ya que la afirmación de que la sal engorda es un “mito”, como señala el reciente libro Comer o no comer, de Antonio Ortí. La causa es otra: “La sal lleva a la hipertensión, y este a las enfermedades cardiovasculares”, afirma Enrique Gavá, presidente de la sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología. Gavá no se atreve a dar una estimación del coste en vidas que este consumo puede tener en España, pero hay varias cifras que se pueden manejar. Por ejemplo, en noviembre del año pasado, la secretaria general de Sanidad, Pilar Farjas, afirmó al presentar una campaña para reducir el consumo de sal y grasas que la reducción del consumo de sal a los niveles recomendados por la OMS podría evitar cada año 20.000 accidentes cerebrovasculares y 30.000 eventos cardíacos.
Otro posible cálculo de su efecto lo da el propio Gavá: “En España hay ocho millones de hipertensos, que son ocho millones de candidatos a tomar menos sal”, dice. Algo complicado cuando se trata del “segundo país de Europa en consumo” de este producto.
La gravedad de esta ingesta excesiva es tal que la OMS ha bajado el límite diario aconsejado, que estaba en seis gramos. Con ello se dificulta aún más el conseguir un consuno aceptable. Y esto no es fácil. Según un portavoz de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), el 72% de la sal se adquiere por las comidas preparadas; es decir, no son la sal que uno echa a una ensalada. Y eso es difícil de medir. “Muchos pacientes me dicen que no toman sal, pero se refieren a la sal añadida”, dice Gavá.
El problema no es nuevo, pero “falta concienciación”, señala el cardiólogo. Como en otros asuntos, el mensaje oficial no cala. “La reducción del consumo de sal es un objetivo prioritario dentro de la Estrategia Naos debido a que la sal es un alimento de consumo básico en nuestra dieta, y a que su ingesta excesiva está relacionada con el riesgo de hipertensión arterial y otras enfermedades asociadas de alta mortalidad y discapacidad, como la enfermedad cerebrovascular y las enfermedades cardiovasculares”, indica el portavoz de Aesan. Aquella estrategia Naos (nutrición, actividad física, obesidad y sedentarismo) tiene ya casi 10 años, pero sus logros no son todo lo buenos que se esperaba. Se basa en una reducción voluntaria casi al 100% del contenido de sal en productos preparados, desde bebidas a congelados o pan, y por eso las patronales del sector firmaron los acuerdos correspondientes.
El modelo es similar a los que se han adoptado en Finlandia, Reino Unido o Francia, donde se ha optado también por la autorregulación. Y el objetivo estaba claro. Según la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (Enide) de 2011, todos los grupos de edad de ambos sexos exceden esos dos gramos de sodio al día, una recomendación que no varía entre los distintos grupos de población.
El origen es variado. Como primera fuente de sal, la encuesta Enide sitúa una miscelánea en la que están los cubitos de caldo, las sopas preparadas, las salsas, aperitivos salados y aditivos, que representarían un 37% del total de sal consumido. De esta lista, Gavá destaca sobre todo dos: muchos productos preparados, en los que se usa sal porque ha sido el “conservante secular”, y “las patatas fritas”, que son “la trilita” de la dieta. En segundo lugar estarían las carnes y con el 21%, y luego, cereales y pescado, con el 12% cada uno.
El Libro Blanco, sin embargo, da unos valores diferentes, porque se trata de estudios muy complicados en los que es difícil medir el origen de la sal, y todo depende de cómo se agrupen los datos. De acuerdo con este documento, el principal alimento que contribuye al aporte de sodio es el pan (14,2% del total ingerido), seguido del jamón curado (11,7%) y otros embutidos (5,6%). En niños, con datos más antiguos, encabezan la lista las patatas tipo chips (12,1% del sodio), seguidas del pan blanco (11,3%), jamón curado (6,3%), embutidos y carnes procesadas (5,2%), leche entera (4,2%), galletas (3,3%) y cereales de desayuno (3,3%).
Como indicador de que la situación no ha mejorado lo suficiente, la Comisión Europea propuso en 2008 un Acuerdo del Grupo de Alto Nivel sobre Nutrición y Actividad Física que pretendía reducir de manera general un 16% la sal en los alimentos preparados. La Aesan, según su portavoz, recogió el guante y en 2010 se puso en marcha el Plan de reducción del consumo de sal en España.

lunes, 21 de abril de 2014

¿Como se ven 200 calorías?

Aveces 200 calorías nos pueden parecer poco, pero ¿Cuanto ejercicio hay que hacer para quemar esa cantidad calórica? pues aquí os dejo un ejemplo.

Estadística pensada para una persona de 30 años, mujer con una estatura de 155 cm.


1 Aproximadamente 73 gramos de papas fritas equivalen a 200 calorías.

Todos sabemos que no nos deberíamos dar el lujo de comer papas fritas todos los días, ni siquiera todas las semanas. Las patatas fritas prácticamente no tienen ningún valor nutricional mas que el alto aporte de hidratos de carbono, sal y grasa.

2 Hay que comer 588 gramos de brócoli para llegar a las 200 calorías. Mucho, muchísimo brócoli.

Necesitamos más de medio kilo de brócoli para consumir 200 calorías, a mucha gente no le gusta el brócoli, pero lamento decirles que es de lo más saludable. No solo tiene bajas calorías sino que contiene muchas vitaminas y nutrientes.

3 Sólo 33 gramos de frutos secos ya tienen 200 calorías

Los frutos secos son una gran fuente de calcio, hierro, proteínas, hidratos de carbono y oligoelementos, el único inconveniente son las calorías que nos aporta, aunque hay estudios que certifican que no todas son absorbidas. Para mí es una muy buena alternativa para la media mañana con un pequeño puñadito (de 20 a 30 gr.) para saciar el apetito y facilitar el aporte proteico diario. Para mí los frutos secos con mejores propiedades sobre todo proteicas son las nueces, almendras y avellanas, todas o crudas o tostadas.

4 Es un poco sorprendente pero con 160 gramos de pechuga de pavo llegamos a las 200 calorías

Tiene proteínas y hierro, aunque contiene grasas saturadas y colesterol. De todas las carnes procesadas, es la más saludable. 

5 66 gramos de salchichas son 200 calorías

Este tipo de alimentos hay que comerlos con moderación porque contienen muchos hidratos de carbono y grasas. Acuérdate de esto la próxima que quieras comerte 4 de ellas!!

6 Esta cucharadita de 34 gramos de mantequilla de cacahuete tiene 200 calorías!

Si bien en nuestro país no solemos consumir mantequilla de cacahuete, pero en los lugares que si, solo con 34 gramos para sumar 200 calorías. Por mas que contenga mucha vitamina E, hay que tener cuidado y no comer de más.

7  145 gramos de pasta se necesitan para juntar 200 calorías. 

Todo el mundo ama las pastas y todo el mundo opina que engordan. 200 calorías equivalen a 145 gramos sin añadir ningún tipo de salsa, simplemente una pasada. Siempre que comamos pasta debemos elegir las integrales ya que almenos nos aportan algo más de fibra.

8 Con 51 gramos de Cereales juntamos 200 calorías

Muchos piensan que la mejor forma de empezar el día es consumiendo, entre otras cosas, cereales. Pero este tipo de cereal en particular contiene grandes cantidades de grasas saturadas, sodio (Sal) y una grandisima cantidad de Azúcar!! cuidado que les damos de desayunar a nuestros niños.

9 Mira los diminutos 51 gramos de queso cheddar que ya tienen 200 calorías :(

Todos amamos el queso cheddar, pero todos también sabemos que no es muy saludable. Con 51 gramos de este queso no sólo metemos en nuestro cuerpo 200 calorías, también gran cantidad de grasas saturadas.

10 Una enorme cantidad de 1.425 gramos de apio equivalen a 200 calorías

Nos tenemos que comer casi un kilo y medio de apio para llegar a las 200 calorías, aunque el apio no es lo más sabroso del mundo, es muy bueno para nuestra salud. Y como si eso no fuera suficiente, el apio tiene gran cantidad de vitamina C que es un fantástico antioxidante.

11 Con sólo 28 gramos de manteca tenemos 200 calorías

La manteca nunca, pero nunca, fue buena para nosotros. Y para los que no les queda claro, sepan que con 28 gramos de manteca juntan 200 calorías. Comparen esto con otros alimentos. ¿Ven la diferencia?, pues cada día bañamos nuestra tostada con este alimento que solo nos aporta grasas saturadas y colesterol.

¡Y   R E C U E R D A !
PARA QUEMAR ESAS 200 Kcal. TIENES QUE HACER
Estadística pensada para una persona de 30 años, mujer con una estatura de 155 cm.
Para mas información déjanos tus datos Aquí y te asesoraremos personalmente.

martes, 11 de marzo de 2014

Las claves para quemar grasas comiendo





Claves para quemar grasa comiendo
Una de las claves para quemar grasa se encuentra en elegir alimentos de bajo índice glucémico. Te contamos cómo, descubre todos los trucos.Aquí te damos las claves para comer cada día alimentos de bajo Indice Glucemico.



1. Escoge siempre la versión integral o rica en fibra de los alimentos. Pan integral frente a pan blanco, arroz integral frente a arroz blanco, cereales integrales frente a cereales normales, etc.
Concentrado de hierbas quema grasas
Herbalife.

2. Si necesitas picotear algo, elije alimentos de IG* bajo como una manzana, albaricoques secos, cerezas, cuatro o cinco nueces recién peladas, una zanahoria, etc. y combínalos con una infusión relajante para que te calme la ansiedad y evites comer de nuevo.


3. Evita los alimentos procesados y procura hacer comida casera con ingredientes de IG bajo para controlar lo que estás comiendo.

4. Bebe agua o infusiones a lo largo del día para evitar la deshidratación. Muchas veces pensamos que tenemos hambre y lo que nos ocurre en realidad es que tenemos sed o estamos deshidratados.
Herbal Aloe Mango
Herbalife

5. Procura beber agua con zumo de limón o de naranja natural cuando te apetezca algo dulce. Si le añades una cucharadita de miel y lo guardas en la nevera esta limonada casera te ayudará a evitar bebidas dulces que suelen desencadenar subidas de glucosa elevadas. Tambien tienes una alternativa sin azucares añadidos como es el concentrado de HerbalAloe de Herbalife que nos aporta una hidratación x10 en comparacion con el agua sola

6. Intenta tomar todos los días un alimento rico en ácidos grasos omega-3. Los ácidos grasos polinsaturados son los grasas buenas que te ayudan a perder peso a pesar de su alto calor calórico. Encuentras omega-3 en las nueces, semillas vegetales como la chía, el lino y en los pescados azules como la caballa, arenque, sardina, atún, etc. No dejes de tomar alguno de estos alimentos cada día.

7. Aliña y cocina con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Es otra de las grasas buenas que no deben falta cada día en tu dieta, fuente de ácido oleico, no sólo te ayuda a mantener el peso si se toma con moderación, además te ayuda a conservar la salud cardiovascular y a mantenerte joven.

8. Evita combinar alimentos de IG alto con alimentos ricos en grasas. Al aumentar rápidamente la concentración de glucosa en sangre se segrega más insulina y las moléculas de grasa pasan inmediatamente a las células sin ser quemadas, directas a los michelines. Aléjate de los platos como embutidos y salchichas con patatas fritas, tartas, galletas con mantequilla, pasta con salsas grasas, bocadillos de quesos grasos o embutidos, carnes con salsas y patatas fritas, etc.

9. Si vas a comer alimentos de IG alto, combínalos con alimentos bajos en grasas como patatas al horno con queso fresco, patatas asadas con carne a la plancha o al vapor, espaguetis con verduras, arroz integral con pescado hervido.

10. Escoge alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas en cada comida. Las proteínas te ayudan a crear músculo si haces ejercicio y a aumentar tu metabolismo, además evitan los cambios de humos y depresión que aparecen en las dietas bajas en calorías porque nos mantienen alerta. Escoge alimentos ricos en proteínas no grasas como huevos cocidos, tortillas francesas, pescados a la plancha o al vapor, carnes magras y aves a la plancha, yogures naturales, quesos frescos, etc.

11. Aliña con hierbas frescas y especias. Dan sabor a las comidas y ayudan a retrasar la subida de glucosa por su alto contenido en fitonutrientes.

12. Endulza los postres con canela y un poquito de miel. La canela evita la subida brusca de glucosa que aparece después de comer alimentos dulces o con IG alto. Añade canela a los batidos de leche, a la fruta asada al horno, a los yogures o al requesón porque te ayuda a dar un toque de sabor cuando tienes ansía de dulce.

13. Aumenta la ingesta de alimentos ricos en carnitina. La carnitina se ha puesto de moda para ayudar a quemar grasas durante el ejercicio. No hace falta que la compres, la carnitina se sintetiza en nuestro organismo a partir de lisina y metionina, aminoácidos que puedes encontrar en las carnes, aves, huevos y lácteos.

14. Toma frutas y verdura ricas en vitamina C. La vitamina C del kiwi, frutas del bosque, cerezas, cítricos, brécol, pimientos, coles, etc. te ayuda quemar las grasas y tiene efectos antiinflamatorios que ayudan a eliminar líquidos.

15. Quema grasas con yodo. La glándula tiroides necesita yodo para funcionar correctamente y producir hormonas "devora-grasas". El yodo se encuentra en alimentos como la sal yodada, los pescados de mar y los mariscos, los champiñones, las espinacas y las zanahorias.

16. Controla la glucemia con cromo. El cromo influye en la tasa de glucemia y disminuye la insulina en sangre para que se pueda movilizar la grasa del tejido adiposo. Encuentras cromo en las ciruelas, cereales de grano integral, nueces, brécol y quesos.

17. Si te gusta tomar postre intenta tomar siempre fruta fresca con un IG bajo como aguacate, cerezas, ciruelas, ciruelas pasas con hueso, fresas, frutas del bosque, manzana, melocotón, naranjas, orejones, peras, piña, plátano, pomelo y uvas.

18. Si sales a comer fuera, escoge siempre el menú "quema-grasas" con platos de IG bajo como ensaladas variadas con lechugas, verduras, hortalizas y sin salsa. Carpaccio de ternera, seas a la plancha, pasta con verdura o marisco y sin salsa, pescado o carne a la plancha o al horno sin salsas, mejillones al vapor, almejas con ajo y hierbas, gazpachos, sorbetes sin alcohol.

19. Los alimentos quema-grasas no funcionan solos para quemar grasa hay que moverse, por lo que y varíes la actividad cada día. Intenta levantarte antes para empezar el día haciendo deporte y desayunar después de la ducha, al p es imprescindible que cada día dediques al menos 30 minutos a hacer ejerciciorincipio cuesta pero al cabo de unos días notarás que vas perdiendo peso con facilidad y que tu apetito está controlado a lo largo del día.


Batidos nutricionales F1 Herbalife.
20. Añade suplementos a tu dieta diaria, la alimentación de hoy dia es precaria en nutrientes y por lo tanto debemos de usar complementos nutricionales que nos aporten las cantidades de vitaminas, minerales y oligoelementos esenciales para nuestro cuerpo. Un muy buen suplemento o sustitutivo de comidas es el batido Formula 1 de Herbalife, nos aporta lo que nuestro cuerpo necesita en apenas 80 Kcal si lo mezclamos con agua o 220 si los mezclamos con leche semidesnatada o de soja.


Para más información de como obtener cualquier producto Herbalife: compromisosaludable@gmail.com