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martes, 29 de septiembre de 2015

¿De qué están hechos? 10 alimentos que te sorprenderán

Hoy en día comer sano es una tarea casi imposible, a no ser que tengas la cartera llena. Probablemente comas estos alimentos de vez en cuando, pero cuando leas de qué están hechos no volverás a probarlos.

1. Quesos de untar.

Los quesos de untar no tienen buena fama para adelgazar en una dieta equilibrada y saludable, y es que, evidentemente, si se quiere consumir queso es mejor que esté curado para aportar nutrientes a nuestro organismo. A pesar de eso, este tipo de cremas se suelen usar para las tostadas o bocadillos. Pero, ¿sabemos realmente lo que estamos comiendo?

El principal problema de estos quesos es que son una bomba calórica para el cuerpo, además de no ser apropiado para el colesterol ni la hipertensión por las grandes cantidades de sal que contienen. Están hechos a base de lácteos fermentados a los que se les añade leche, nata y una serie de aditivos y sal. A los que son de sabor es se les añaden potenciadores de sabor. Lo mejor es que, si se van a consumir, lo hagamos de los que son bajos en sal o light.

2. Salchichas.

Por mucho que las vendan como carne de pavo o de vacuno, lo cierto es que la mezcla que tienen es muy asquerosa. Su elaboración se realiza con restos de animales, desde el cerdo a la gallina, pero las partes del cuerpo que se utilizan no son las que pensamos. En realidad, pueden añadir el estómago y el hocico del cerdo, además del labio e hígado de la vaca, o el bazo del cordero. La carne que contienen es muy baja, por lo que el resto de su composición son restos y recortes del cerdo, como de su hocico o de su hígado.

También necesitan de una gran cantidad de potenciadores de sabor, colorantes y mucha sal. Su textura cremosa es fruto del agua fluorada, a lo que se le tiene que añadir almidón, jarabe de maíz, colorante rojo (que explicamos en la siguiente página de qué está hecho), sodio y polifosfatos. En definitiva, mejor no comerlas.

3. Paté.

Los conocidos foie gras que se venden en los supermercados son consumidos como complemento de muchas comidas o como base de un sándwich, por ejemplo. Los hay de todas las marcas, variedades y sabores, pero solo sabemos que la mayoría están hechos a base de hígado de pato. Con lo caro que resulta el pato y el hígado de cualquier animal, es difícil creerse que los ingredientes principales sean estos.

Lo primero que hay que saber es diferenciar entre los que son patés y los que son foie gras. El primero está conseguido de una mezcla de las vísceras de animales, como la vaca, el cerdo o el pollo, añadiendo harina, especias, leche y aditivos para su conservación. Tan solo lleva un poco de hígado, para darle el suficiente sabor.

Sin embargo, el foie gras, que es mucho más caro que el paté, está hecho íntegramente de hígado de pato, oca o ganso, aunque el proceso para conseguirlo no es muy agradable. Se les alimenta excesivamente, hasta que engordan de forma abusiva, para que tengan un hígado mucho más graso de lo habitual.

El consumo de ambos productos debe hacerse con cautela y nunca en exceso, ya que ambos son muy calóricos y no resultan saludables si se consumen frecuentemente.

4. Patatas Pringles.


Las Pringles se elaboran con menos de un 50% de patata, de polvo de arroz, trigo, maíz y copos de patata, además de añadirles aditivos como el E-471 y saborizantes como maltodextrina. Este polvo, que se mezcla con agua, luego se comprime para formar una banda continua y muy fina de un metro de ancho. La masa se corta entonces en trozos ovalados, que luego introducen en un molde curvo que se fríe en aceite hirviendo durante once segundos. Al retirarlo, un ventilador se encarga de quitar el exceso de aceite y, finalmente, las Pringles pasan por un doble chorro de polvo de sal aromatizada.

NO ES MÁS QUE CÁNCER EN CONSERVA.

Casi ninguno de nosotros puede resistirse a los aperitivos salados; su sabor ahumado y especiado suele ser delicioso, su textura crujiente y fundente los hace irresistibles en el paladar y, una vez abierto el paquete, se necesita una voluntad férrea para no comérselo entero (como decía el slogan publicitario de Pringles, “cuando haces pop, ya no hay stop”).

Por si fuera poco, su sal nos hace salivar y activa la sensación de apetito en el estómago; y, al transformarse casi de inmediato en glucosa, estos aperitivos disparan nuestros niveles de azúcar en sangre, proporcionando al cerebro oleadas de placer.

Por desgracia, estos breves momentos de bienestar van asociados a una desagradable sensación de saciedad, pero sin dejar realmente de tener hambre, y las consecuencias a largo plazo son nefastas para la salud.

De hecho, la patata y la harina, al freírse en aceite hirviendo, dan lugar a multitud de compuestos tóxicos, algunos de ellos potencialmente cancerígenos.

El ingrediente más peligroso de las patatas fritas y de este tipo de aperitivos no es, por tanto, un aditivo, sino un compuesto que se forma durante la cocción: la acrilamida.

La acrilamida es un compuesto químico neurotóxico que aparece durante la cocción de las féculas a altas temperaturas. Afecta a la fertilidad masculina y provoca malformaciones congénitas.

Se trata de una molécula resultante del proceso denominado “glicación”.

Un estudio financiado por la Unión Europea ha demostrado que existe una relación proporcional entre una tasa elevada de acrilamida en sangre y el desarrollo del cáncer de mama. Los autores subrayan, en todo caso, que su estudio no prueba la existencia de una relación directa entre la acrilamida presente en los alimentos y el cáncer, si bien aluden a dicha posibilidad, que debería confirmarse mediante estudios más exhaustivos.

¿Quieres una? Haz "POP" y ya no habrá STOP!.

5. Palitos de cangrejo.



Son muy utilizados en las ensaladas para darles sabor y hacerlas más ricas. Su consumo está extendido por todo el mundo, pero si te gustan muchísimo mejor que no sigas leyendo…

Resulta que lo venden como palitos de cangrejo, porque su sabor recuerda al del crustáceo, pero de cangrejo tiene muy poco, por no decir nada. Su composición se llama surimi, una sustancia que descubrieron los japoneses hace muchos años y que ahora es tan popular en tantos puntos del planeta. Pero, ¿de qué está hecho?

Se obtiene de un picadillo de músculo de carne de pescado blanco, que se hace gracias al lavado repetido de diversos tipos de productos marinos, como la merluza, la caballa o el bacalao. Se mezclan para retirarles todas las escamas, espinas, piel, vísceras y sangre durante unos minutos y en varias ocasiones, hasta que los enfrían y calientan, sucesivamente, unos 40 minutos. Al terminar, solo queda una pasta blanca a la que se le tiene que añadir los aditivos para su conservación, además de almidón, sal, potenciadores de sabor, azúcar y otros productos que no son nada naturales. Cuando se tiene todo mezclado, solo queda congelarlo y esperar a que se les dé el color rosado característico de encima con colorantes y saborizantes.

En definitiva, a lo que llamamos palitos de cangrejo no es el producto más natural del mundo, ni mucho menos sano, por todos los ingredientes químicos y aditivos que lleva. No se recomienda consumirlos más de un par de veces al mes y tampoco que sea una comida habitual para los niños.

6. Gulas.

Las tarrinas de gulas frescas o congeladas se han convertido en un rico plato para comer o cenar que se puede acompañar con casi cualquier cosa. Aun así, casi nadie sabe exactamente lo que come, ya que está claro que angula no es porque no está al alcance de los bolsillos de casi nadie.

Al igual que los palitos de cangrejo, están hechas de surimi, el picadillo de pescado blanco mezclado a base de abadejo (similar al bacalao), pero no contienen tantos aditivos como estos. A la mezcla final se le añade una mezcla de aceites vegetales, harina de trigo, soja, clara de huevo, tinta de calamar o de sepia y extractos de almeja. Aunque es un alimento del todo artificial, lo cierto es que es bastante saludable por su gran contenido en proteínas de pescado, dependiendo de la marca que compremos, claro. Tienen un bajo nivel en colesterol y grasa, además de ser muy fáciles de digerir. Eso sí, cuidado con abusar de ello
.

7. Cereales.


8. Palomitas de microondas.
Los perfluoroalquilos - los productos químicos que impiden que la grasa se ​​filtre a través de las envolturas de los alimentos están siendo ingeridos por personas a través de sus alimentos y se presentan en la sangre como contaminantes. Una fuente común de estas sustancias químicas peligrosas son las bolsas de palomitas de maíz de microondas...


El ácido perfluorooctanoico (PFOA) se ha relacionado con infertilidad y una serie de otros problemas de salud. Por ejemplo, estos productos químicos que confunden el género de las personas, pueden alterar el sistema endocrino y afectar sus hormonas sexuales, también han sido vinculados con enfermedad de la tiroides, cáncer, problemas del sistema inmune, y aumento de los niveles de colesterol LDL.


Hacer palomitas de maíz "en casa" es simple, y le permite poner la cantidad de sal y sazón deseado. Le recomiendo el uso de la nutritiva y deliciosa sal Rosa del Himalaya en lugar de sal de mesa procesada. Las palomitas de maíz de microondas típicamente contienen nocivas grasas trans (aunque algunas marcas utilizan el saludable aceite de palma en lugar de aceite de canola o soya).


Si opta por consumir palomitas de maíz (recuerde que no es el alimento más saludable) por lo menos use maíz orgánico y un aceite mucho más saludable como el aceite virgen de coco orgánico y combínelo con mantequilla orgánica de leche de vacas alimentadas con pastura.


9. Agua enbotellada y "funcionales".

El agua normal, pura, es la mejor bebida saludable que pueda consumir, y el agua es necesaria para sobrevivir. Sin embargo, las campañas de marketing engañosas han logrado convertir una parte esencial de su alimentación en un desastre puro... Ahora cada vez vemos más marcas de agua con sabor, agua "cero calorías" y las tan llamadas "mejoradas" o "funcionales" en el mercado.

Evite todos esos productos.

Típicamente, a esas aguas se les agrega endulzantes y colorantes artificiales, mencionados con letras microscópicas a un costado del envase. Estos productos de agua “mejorada” también pueden contener grandes cantidades de azúcar y fructosa, añadiendo a los numerosos problemas de salud causados ​​por el consumo excesivo de fructosa e ingredientes transgénicos (ya que una cantidad desconocida de jarabe de maíz de alta fructosa está hecho de maíz transgénicos). Es evidente que cualquier tipo de agua que no sea agua purificada NO mejorara su salud, y debe evitarse por completo.

Adicionalmente, los productos químicos de plástico pueden filtrarse a las botellas y contaminar el agua, así como los ftalatos y el bisfenol-A (BPA). Además de todo el problemas de basura generado por el plástico, que está causando estragos en el medio ambiente. Su mejor opción es el agua limpia y pura, simplemente instalar un filtro de agua de alta calidad en su grifo, o toda la casa.

10. Manzanas convencionales.
Al igual que las patatas, las manzanas, al no desarrollar resistencia a las plagas, son pulverizadas con pesticidas muy frecuentemente. Consejo:comprar manzanas orgánicas. Si no (y esto lo digo yo), pelar las manzanas o lavarlas y frotarlas mucho antes de hincarles el diente.
Por desgracia, ni visto batas blancas, ni tengo tubos de ensayo en casa con los que analizar los alimentos de los que se habla en este artículo, pero escucho y leo a los expertos en todo lo que tiene que ver con la salud y la alimentación, y hay cosas que no acaban de pasar por el filtro del sentido común de uno. Sea por esto mismo, sea por pura ignorancia, o sea porque el análisis publicado en Prevention se apoya en conclusiones extraídas de análisis científicos, lo cierto es que me siento con el derecho de dudar de estos alimentos, y también de compartir mis dudas.
Todos hemos oído eso de: “los niveles de tal sustancia contenidos por tal producto, se encuentran dentro de los márgenes de lo permitido”; pero al hilo de esto, a muchos nos surgen preguntas como: ¿dónde está el límite de lo permitido y lo no permitido?, ¿hasta qué punto unos niveles permitidos no pueden causar, aplicados al conjunto de los alimentos, efectos nocivos en el organismo?, ¿acaso muchas sustancias en los niveles establecidos son inocentes simplemente porque no se ha podido demostrar lo contrario?, ¿teniendo en cuenta los antecedentes, es posible que lo que hoy se considera como “permitido”, mañana pase a no serlo? Pido perdón por mi ignorancia.

lunes, 6 de abril de 2015

¿De qué color es tu grasa?

Que almacenamos grasa en nuestro cuerpo es algo que todos tenemos claro ¿verdad? Pero, ¿sabías que existen distintos tipos de grasa y que no todos se merecen  esos calificativos tan poco cariñosos que están rondando por tu mente?


Vamos a verlo...



Como nos explica el doctor José Ordovás, director del Laboratorio de Genómica y Nutrición de la Universidad de Tufts (Boston), en su libro Obesity,  el que el hombre tenga la capacidad de almacenar energía en forma de depósitos de grasa no es una maldición, como muchos pudiéramos pensar, sino una ventaja evolutiva que hizo a la especie humana sobrevivir en los períodos de hambruna a lo largo de su historia. De esta forma, los que se salvaron de la extinción fueron los humanos con mayor capacidad de almacenar reservas de grasa, y esta puede ser la razón de que actualmente sea más común encontrar personas con tendencia a la obesidad que a permanecer delgados.

En nuestro organismo debemos distinguir distintos tipos de grasa, pues no todos actúan de la misma forma ni tienen por qué ser perjudiciales.  En este esquema de Prevention.compodemos verlos resumidos.


tipos de grasa
Imagen de Prevention.com. Traducción C. Abad

Grasa parda


A pesar de lo feo que suena el nombre deberíamos adorarla porque se comporta como la masa muscular, es decir, nos hace consumir energía incluso estando en reposo. La finalidad de la grasa parda es quemar energía para subir la temperatura del cuerpo cuando hace frío.

Es un tipo de grasa que presentan los recién nacidos para ayudarlos a mantener la temperatura corporal y se va perdiendo, por desgracia, al cumplir años. De todas formas, aunque hasta hace poco se pensaba que desaparecía al abandonar la niñez, se ha descubierto que en la edad adulta aún se conservan algunas reservas y que son precisamente las personas con tendencia a permanecer delgadas las que las poseen en mayor cantidad.

Grasa blanca


Es la que se acumula en "zonas estratégicas" de nuestro cuerpo (habitualmente donde menos queremos...) formando los llamados michelines. Pero tampoco debemos demonizarla; su función es la acumulación de reservas de energía para períodos de necesidad y además tiene otras misiones como producir adiponectina, hormona que ayuda a regular la producción de insulina participando en el metabolismo de los azúcares y los ácidos grasos.

Hay que tener en cuenta que los adipocitos, o células en las que se almacena la grasa blanca, se crean en la niñez-adolescencia, de ahí la importancia de la alimentación desde pequeños. A partir de la edad adulta lo único que haremos es expandir o encoger estas células según las rellenemos de más o menos grasa.

La mayoría de las mujeres acumulamos esta grasa blanca alrededor de caderas y muslos, mientras en los hombres se acumula en la zona abdominal. Aunque no nos lo parezca esta grasa de la zona baja del cuerpo nos protege a las mujeres de enfermedades como la diabetes y las cardíacas, pues segrega hormonas beneficiosas como la nombradaadiponectina y la leptina (hormona reguladora del apetito), frente a la grasa abdominal, que libera sustancias perjudiciales relacionadas con la inflamación.

Este papel protector de la grasa blanca lo vamos perdiendo cuando se aproxima la menopausia, ya que la caída en los niveles de estrógenos hace que la grasa acumulada en caderas y muslos se vaya desplazando hacia la zona abdominal.

Grasa visceral


La grasa visceral, es grasa blanca que se ha ido acumulando, como su propio nombre indica, en la zona abdominal entre las vísceras, no en el tejido subcutáneo. Su peligrosidad radica en que segrega unas sustancias llamadas citoquinas que promueven la inflamación de los tejidos, así como aumenta la liberación de hormonas del estréscomo el cortisol, afectando a la producción de insulina y favoreciendo la aparición de patologías como enfermedades cardiovasculares y diabetes.

grasa visceral
Por si no fuera suficiente, un estudio reciente de laUniversidad de Harvard revela que las personas con altos niveles de grasa visceral son más propensas a la pérdida de masa ósea y como consecuencia a fracturas.

Ahora entenderéis la importancia que le doy en consulta a la medición que hacemos de esta grasa mediante labioimpedancia. Aunque los valores con este método de medida no son tan exactos como los obtenidos con otros medios más sofisticados, si conseguimos tener una orientación sobre la distribución de la grasa corporal. 

Desde el punto de vista de la salud, me preocupa menos una mujer con exceso de grasa a nivel de las caderas que con una cantidad excesiva de grasa visceral. De todas formas, les advierto que, a pesar del papel protector de esta grasa blanca en la zona baja del cuerpo, deben tener en cuenta que a medida que se aproximen a la menopausia, el exceso de grasa se convertirá en peligroso al situarse en la zona abdominal y, por tanto, cuanto antes recuperemos unos valores de grasa saludables, mejor.

Algo bueno (sí, bueno) de la grasa visceral es que responde muy bien al ejercicio aeróbico. Un estudio ha demostrado que, a igualdad de tiempo dedicado al ejercicio, perdían más grasa visceral las personas que realizaban ejercicio aeróbico, como correr, que aquellas que se focalizaban en ejercicios de resistencia.

Celulitis



La celulitis no es nada más (y nada menos) que la consecuencia de que la grasa blanca se ha acumulado de forma excesiva en los adipocitos y estos han aumentado su volumen de forma que impiden el correcto drenaje de los tejidos; el líquido intercelular se espesa, la microcirculación no funciona de forma adecuada, se acumulan toxinas y se produce una inflamación que da a  esos tejidos el indeseado aspecto de "piel de naranja".

celulitis

No tiene por qué ir asociada con sobrepeso u obesidad; un 90% de las mujeres la padecen en mayor o menor grado debido, por una parte, a que almacenamos un porcentaje mayor de grasa que los hombres y, por otra, a que su aparición va muy ligada a los cambios hormonales que se producen en el cuerpo femenino.

Y, ¿podríamos transformar la grasa blanca en grasa parda?


Las últimas investigaciones apuntan a que cuando realizamos ejercicio aeróbico de forma prolongada, los músculos segregan una hormona llamada irisina capaz de conseguir el milagro: transformar la grasa blanca en grasa parda "quemadora de energía". Además han visto que unos 15 minutos literalmente tiritando  tienen el mismo sorprendente efecto que el ejercicio aeróbico intenso (no sé yo... porque después de 5 años en la Facultad de Farmacia de La Laguna, toda mi grasa blanca debería haberse convertido en parda...).

Recientemente, científicos del Instituto de Investigación Biomédica en Red - Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBER obn) de Santiago de Compostela han demostrado en ratones que esta hormona irisina responsable de convertir la grasa blanca en parda no sólo es excretada por los músculos sino también por la propia grasa blanca.

La Dra. García Pardo, del mismo Instituto, ha comprobado que los adipocitos de personas obesas eran capaces de producir irisinaaumentando su secreción con el ejercicio moderado y disminuyendo con el ayuno (una razón más para no dejar de comer cuando queremos adelgazar). Además, se ha visto que la secreción era mayor en personas con sobrepeso que con normopeso.

 ¿Cuál es entonces el problema?¿No tendrían las personas obesas más capacidad de convertir su grasa blanca en parda? Pues no, porque las personas con un IMC elevado tiene alterada la capacidad de responder a estas hormonas, al igual que les ocurre con la insulina o con las hormonas que controlan el apetito, lo cual deriva en que, aunque la concentración de irisina en sangre sea mayor, no puede realizar su función beneficiosa de convertir grasa blanca en parda.

Se abre por tanto con esta hormona recientemente descubierta, la irisina, un nuevo y esperanzador  campo de estudio para luchar contra la obesidad y enfermedades asociadas como patologías cardiovasculares y diabetes. Dejemos este trabajo a los investigadores pero, mientras tanto, si algo nos ha quedado claro con esta revisión de los tipos de grasa es que debemos intentar tener menos grasa blanca que parda y dentro de la primera, que su localización no sea mayoritariamente como grasa visceral. Para ello, además de los consejos de alimentación que siempre damos, lo único que por ahora nos puede ayudar a cambiar favorablemente estos porcentajes es el ejercicio físico aeróbico así que, ya sabes... ¿hace falta que te diga más?  Aprende a mejorar tu grasa corporal solicita un estudio por bioimpedancia Gratuito!

fuente: http://blogcomiendosalud.blogspot.com.es

jueves, 18 de diciembre de 2014

8 cambios en las etiquetas de lo que compramos en el supermercado

Buenas noticias para el sector de la Alimentación y la salud, a partir del 13 de Diciembre a entrado al fin una reglamentación más estricta para el etiquetado de todo lo que consumimos. 



¿Cuántas grasas me estoy comiendo si ataco esas galletas? Y ese aceite vegetal que contienen, ¿es el saludable de oliva o el saturado de coco? Desde mañana, conocer todos estos datos sobre los alimentos que compramos será algo más fácil. Después de un periodo de transición de tres años, la industria alimentaria de toda Europa tiene que aplicar un reglamento aprobado en 2011 que especifica al detalle cómo tienen que estar etiquetados estos productos. Entre otras cosas, será obligatorio informar sobre los 14 alérgenos más comunes, usar un tamaño de letra legible, identificar origen y composición exacta e incorporar datos nutricionales que permitan comparar qué alimento es más saludable.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Diez alimentos ricos en grasas trans

Aumentan el colesterol, elevan el riesgo de infarto, diabetes y obesidad. Sepa qué alimentos son ricos en estas nocivas grasas.


Las grasas trans se están convirtiendo en un ‘apestado’ de la alimentación. Cada vez hay más estudios que sugieren que su consumo se relaciona con todo tipo de enfermedades, como infarto, ictus, pérdida de memoria, hipertensión, obesidad, aumento del colesterol ‘malo’, diabetes e incluso cáncer. Pero, ¿qué son las grasas trans y qué alimentos las contienen?

¿Qué son?

lunes, 15 de septiembre de 2014

APRENDA A COMER SALUDABLE

Entre más elevados los niveles de azúcar, más rápido envejeces”


Aprendemos a comer en casa por medio de nuestra madre, ya que ella es la que prepara la comida.  Después aprendemos un mínimo de nutrición en la escuela y hasta ahí es nuestra educación de como comer (alimentarnos) saludablemente.

¿Crees tú que esta sea la única educación necesaria que necesitamos para aprender y saber cómo alimentarnos saludablemente?

Hoy en día estamos viendo que la obesidad en Estados Unidos está incrementando alarmada mente especialmente en la gente Hispana.  No solo la obesidad, si no problemas del corazón y diabetes.  Cuando yo inicié mi negocio de Herbalife en 1980, el 22% de la gente en Estados Unidos estaba obesa.

Hoy, 34 años después, el 60% de la gente en USA esta obesa.

Pero el problema de la obesidad, problemas del corazón y diabetes, no solo ocurre en Estados Unidos, si no en México y todo Latino América.

Lo más alarmante son los niveles de obesidad en niños que existe hoy en día.  Constantemente los periódicos o revistas nos recuerdan de este alarmante problema debido a una mala alimentación.

El problema se da por falta de educación, sobre como alimentarnos correctamente.  Comemos comidas con elevados niveles de grasa, sal, azúcar, conservantes y aditivos.  Nunca leemos las etiquetas y si las leemos, no son entendibles; no sabemos lo que quieren decir y lo que ingerimos todos los días.

¿A qué se debe tanta obesidad?

LA RESPUESTA, SON LOS CARBOHIDRATOS.

Si restringimos el consumo de carbohidratos altos en el índice glicérico, puede reducir la estimulación de la insulina, hormona, que eleva los niveles de azúcar en el torrente sanguíneo y que facilita la acumulación de grasa en el cuerpo. 

“Entre más azúcar en el torrente sanguíneo, más rápido aceleramos el proceso de envejecer”

Cuando no hay azúcar de carbohidratos altos en el índice glicérico, como papas, arroz, sandia, mango maíz y harina, el cuerpo enciende sus quemadores de grasa y extrae la energía de su propia grasa acumulada.

El resultado esrápida reducción de peso, medidas y perdida preferencial de grasa.  Recuerda que mucha de la epidemia de la obesidad se atribuye al marcado incremento en el consumo excesivo de carbohidratos altos en el índice glicérico.

“La salud es como el dinero,
No piensas en ella hasta que no la tienes”

martes, 11 de marzo de 2014

Las claves para quemar grasas comiendo





Claves para quemar grasa comiendo
Una de las claves para quemar grasa se encuentra en elegir alimentos de bajo índice glucémico. Te contamos cómo, descubre todos los trucos.Aquí te damos las claves para comer cada día alimentos de bajo Indice Glucemico.



1. Escoge siempre la versión integral o rica en fibra de los alimentos. Pan integral frente a pan blanco, arroz integral frente a arroz blanco, cereales integrales frente a cereales normales, etc.
Concentrado de hierbas quema grasas
Herbalife.

2. Si necesitas picotear algo, elije alimentos de IG* bajo como una manzana, albaricoques secos, cerezas, cuatro o cinco nueces recién peladas, una zanahoria, etc. y combínalos con una infusión relajante para que te calme la ansiedad y evites comer de nuevo.


3. Evita los alimentos procesados y procura hacer comida casera con ingredientes de IG bajo para controlar lo que estás comiendo.

4. Bebe agua o infusiones a lo largo del día para evitar la deshidratación. Muchas veces pensamos que tenemos hambre y lo que nos ocurre en realidad es que tenemos sed o estamos deshidratados.
Herbal Aloe Mango
Herbalife

5. Procura beber agua con zumo de limón o de naranja natural cuando te apetezca algo dulce. Si le añades una cucharadita de miel y lo guardas en la nevera esta limonada casera te ayudará a evitar bebidas dulces que suelen desencadenar subidas de glucosa elevadas. Tambien tienes una alternativa sin azucares añadidos como es el concentrado de HerbalAloe de Herbalife que nos aporta una hidratación x10 en comparacion con el agua sola

6. Intenta tomar todos los días un alimento rico en ácidos grasos omega-3. Los ácidos grasos polinsaturados son los grasas buenas que te ayudan a perder peso a pesar de su alto calor calórico. Encuentras omega-3 en las nueces, semillas vegetales como la chía, el lino y en los pescados azules como la caballa, arenque, sardina, atún, etc. No dejes de tomar alguno de estos alimentos cada día.

7. Aliña y cocina con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra. Es otra de las grasas buenas que no deben falta cada día en tu dieta, fuente de ácido oleico, no sólo te ayuda a mantener el peso si se toma con moderación, además te ayuda a conservar la salud cardiovascular y a mantenerte joven.

8. Evita combinar alimentos de IG alto con alimentos ricos en grasas. Al aumentar rápidamente la concentración de glucosa en sangre se segrega más insulina y las moléculas de grasa pasan inmediatamente a las células sin ser quemadas, directas a los michelines. Aléjate de los platos como embutidos y salchichas con patatas fritas, tartas, galletas con mantequilla, pasta con salsas grasas, bocadillos de quesos grasos o embutidos, carnes con salsas y patatas fritas, etc.

9. Si vas a comer alimentos de IG alto, combínalos con alimentos bajos en grasas como patatas al horno con queso fresco, patatas asadas con carne a la plancha o al vapor, espaguetis con verduras, arroz integral con pescado hervido.

10. Escoge alimentos ricos en proteínas y bajos en grasas en cada comida. Las proteínas te ayudan a crear músculo si haces ejercicio y a aumentar tu metabolismo, además evitan los cambios de humos y depresión que aparecen en las dietas bajas en calorías porque nos mantienen alerta. Escoge alimentos ricos en proteínas no grasas como huevos cocidos, tortillas francesas, pescados a la plancha o al vapor, carnes magras y aves a la plancha, yogures naturales, quesos frescos, etc.

11. Aliña con hierbas frescas y especias. Dan sabor a las comidas y ayudan a retrasar la subida de glucosa por su alto contenido en fitonutrientes.

12. Endulza los postres con canela y un poquito de miel. La canela evita la subida brusca de glucosa que aparece después de comer alimentos dulces o con IG alto. Añade canela a los batidos de leche, a la fruta asada al horno, a los yogures o al requesón porque te ayuda a dar un toque de sabor cuando tienes ansía de dulce.

13. Aumenta la ingesta de alimentos ricos en carnitina. La carnitina se ha puesto de moda para ayudar a quemar grasas durante el ejercicio. No hace falta que la compres, la carnitina se sintetiza en nuestro organismo a partir de lisina y metionina, aminoácidos que puedes encontrar en las carnes, aves, huevos y lácteos.

14. Toma frutas y verdura ricas en vitamina C. La vitamina C del kiwi, frutas del bosque, cerezas, cítricos, brécol, pimientos, coles, etc. te ayuda quemar las grasas y tiene efectos antiinflamatorios que ayudan a eliminar líquidos.

15. Quema grasas con yodo. La glándula tiroides necesita yodo para funcionar correctamente y producir hormonas "devora-grasas". El yodo se encuentra en alimentos como la sal yodada, los pescados de mar y los mariscos, los champiñones, las espinacas y las zanahorias.

16. Controla la glucemia con cromo. El cromo influye en la tasa de glucemia y disminuye la insulina en sangre para que se pueda movilizar la grasa del tejido adiposo. Encuentras cromo en las ciruelas, cereales de grano integral, nueces, brécol y quesos.

17. Si te gusta tomar postre intenta tomar siempre fruta fresca con un IG bajo como aguacate, cerezas, ciruelas, ciruelas pasas con hueso, fresas, frutas del bosque, manzana, melocotón, naranjas, orejones, peras, piña, plátano, pomelo y uvas.

18. Si sales a comer fuera, escoge siempre el menú "quema-grasas" con platos de IG bajo como ensaladas variadas con lechugas, verduras, hortalizas y sin salsa. Carpaccio de ternera, seas a la plancha, pasta con verdura o marisco y sin salsa, pescado o carne a la plancha o al horno sin salsas, mejillones al vapor, almejas con ajo y hierbas, gazpachos, sorbetes sin alcohol.

19. Los alimentos quema-grasas no funcionan solos para quemar grasa hay que moverse, por lo que y varíes la actividad cada día. Intenta levantarte antes para empezar el día haciendo deporte y desayunar después de la ducha, al p es imprescindible que cada día dediques al menos 30 minutos a hacer ejerciciorincipio cuesta pero al cabo de unos días notarás que vas perdiendo peso con facilidad y que tu apetito está controlado a lo largo del día.


Batidos nutricionales F1 Herbalife.
20. Añade suplementos a tu dieta diaria, la alimentación de hoy dia es precaria en nutrientes y por lo tanto debemos de usar complementos nutricionales que nos aporten las cantidades de vitaminas, minerales y oligoelementos esenciales para nuestro cuerpo. Un muy buen suplemento o sustitutivo de comidas es el batido Formula 1 de Herbalife, nos aporta lo que nuestro cuerpo necesita en apenas 80 Kcal si lo mezclamos con agua o 220 si los mezclamos con leche semidesnatada o de soja.


Para más información de como obtener cualquier producto Herbalife: compromisosaludable@gmail.com